sábado

Max y Moritz















Mi mamá nos contaba que cuando era joven su padre le había regalado unos comics Alemanes de Max y Moritz, con unos casettes que relataban las maldades que preparaban estos cabros y cómo pagaban por ellas horriblemente. Así mi mamá, cuando me contaba cuanto peleaban con su hermano menor Carlos, siempre me traía a la mente a estos dos personajes. Solían agarrarse de las mechas para ver quién resistía más (era uno de sus juegos favoritos), siempre terminaban con un manojo de pelos en la mano y llorando. Cómo debió haber sido la violencia digo yo si mi tio desde los veinte que esta calvo.

Y que terrible debió haber sido para un infante aprender algo por medio del terror. Hulda (mi mutter) me contaba la historia de un pequeño niño que no se queria cortar las uñas, hasta que una noche se le apareció el famoso estrugenbajen y le cortó los deditos de un tijerazo. Con un cuento asi no se te olvida nunca más cortartelas, te las comes si es necesario.
Bueno, acá les dejo un comic de Max y Moritz, un lindo trauma de mi infancia y la infancia de mi madre. Adivinen cuál era ella.

2 comentarios:

Doh dijo...

Mi mamá nunca me contó historias. Solo ocupó su método opresor de joderme con (casi) todo y así aprendí. O eso me motivo a llevarle siempre la contra. Creo que va por ahi la cosa :S

Saludos : D

BELMAR dijo...

bellos e ingeniosos trabajos!

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